14 jun 2012

YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA...

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Posted by Picasa

AREA DE EDUCACION RELIGIOSA 3 GRADO


Por un mundo nuevo...

LA UMCH CELEBRÓ A CHAMPAGNAT

6 DE JUNIO

A través de su nombre vivimos del espiritu de Champagnat.

El 4 de junio, la comunidad universitaria marista celebró la figura de San Marcelino Champagnat, en su festividad institucional. En dicha celebracion se reconoció la distinguida labor de los trabajadores con 20 años de servicio a nuestra institución: en secretaría a la señora Flor Lozano, en biblioteca al señor Armando Sarmiento  y en mantenimiento a Fernando Liñán y Mario Navarrete.

El Hno. Pablo González Franco, rector de nuestra universidad, nos dejó en su discurso de orden algunas ideas fundamentales que reseñamos. La reflexión se centró en la tesis de que el buen ciudadano es, por naturaleza, ciudadano ético.

Champagnat manifestó en diversos escritos que lo que nos interesa fundamentalmente es promover buenos cristianos y buenos  ciudadanos. Si la tarea de nuestra vida es la construcción de nuestro carácter (el “ethos”, el carácter, la ética), en consecuencia, lo más inteligente –en palabras de Aranguren–   es que nos esforcemos para que este sea bueno. En la formación del carácter del buen ciudadano, dos aspectos son importantes: el empoderamiento y la búsqueda de la felicidad. Empoderar a una persona es  descubrir sus  capacidades y darle la posibilidad de que lleve adelante un plan de vida valioso y  capaz de hacerle  feliz. Y esa debiera ser el fin de toda educación y toda acción social.  Jigme Thinley, primer ministro de Bután, pequeño país entre la India y China, tiene una hermosa expresión: Mi misión es  que la gente pueda perseguir la felicidad.

Marcelino Champagnat, en una carta dirigida a uno de los primeros maristas, escribe:

…sin la virtud  jamás serán felices… Todos nuestros anhelos apuntan a su felicidad… Esta felicidad no es como la que el mundo busca, y que cree encontrar en la posesión de los bienes temporales. Nosotros deseamos para ustedes, bienes más sólidos y verdaderos. Con toda verdad podemos decir que nuestra felicidad depende  de nosotros, pues no hay nada, si lo sabemos vivir, que no nos sirva para lograrla: bienes, salud, enfermedades,  pobreza, penas….

Concluyó sosteniendo que, a fin de cuentas, el buen ciudadano es un ciudadano ético y –por consiguiente- un ciudadano capacitado para ser feliz.

Yo dormía y soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría. Tagore